La tía Concha,
que estaba de misionera
en Burundi,
llegó algún verano a Rucandio.
Todo ocurrió
por la influencia de su maestra
D.Charo Rojo.
Ella quería vivamente ir a misiones.
Su madre no se lo permitió.
Solo tenía un hermano que se fue
a EEUU y ella se quedó
para cuidar a sus padres cuando
fuesen ancianos.
Así que metió en la cabeza de mi tía
la importancia de ser misionera.
Mi madre, después de pasar lo que pasó
con su novio desde la infancia,
también quería irse.
Mi abuela dijo:"Una sí,dos no".
Se decantó por la que según ella más valía.
Lo que pasó fue que iban a casarse
pero...un hermano de mi madre
dejo embarazada por accidente
a una hermana de Antonio el rojo
así le llamaban al muchacho
y se preparó la marimorena.
Da para otro escrito.
Dorita.
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