Todos ellos se unieron a la Resistencia
y según me contó mi tío
trabajaron como mulos.
Todos hacían de todo lo que sabían
y lo que no lo aprendían.
Mi tío tenía una habilidad increíble
con las manos.
Debe de ser epigenética o genética.
La tenemos casi toda la familia.
Cuando podía reparaba con primor
zapatos y botas.
Un médico observó su destreza
y automáticamente a trabajar con él.
Así que se pasó ese tiempo trabajando
de enfermero... sin serlo.
Cuando urgía le tocó operar.
Me contó que hasta un caso de próstata.
Pero a mí madre y a él les dió igual
yo quería ser maestra y lo hice.
Al terminar a los diecinueve años
y debido a la buena formación
de la enseñanza sentía que había sido
super fácil y decidí
hacer un curso de adaptación con
un montón de asignaturas,ese sí que fue
difícil, por ver si lograba pasar a cuarto
de Biológicas y terminar también
estos estudios.
Lo logré.
Dorita.
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