Aquel día,
el primer día en la Enseñanza,
después de pasar a saludar
a la M.Maria Eugenia
estuvimos esperando hasta que llegó
la M.Iturriaga.
Ella me hizo un simulacro de examen.
Digo simulacro porque seguramente
no di una.
Fue mero trámite porque ya estaba dentro.
Mi madre le dijo:
"Aquí te la entrego
cuidada de ella como si fuera hija tuya".
Pues bien,se lo tomó al pie de la letra
y a pesar de que no era una mujer
con una formación académica
extraordinaria,puedo decir
en puridad que probablemente fuera
la persona con más capacidad
didáctica que jamás haya conocido.
Dorita.
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