lunes, 1 de diciembre de 2025

Escrito 22

 Empezó mi padre a gritar

y D.Benito. Nada.

Finalmente se asomó a la ventana 

regañándole

por la cantidad de veces 

que había llegado durante la noche.

Mi padre le explicó el grave problema.

Al parecer necesitaba medicamentos 

que había que comprar 

en Poza de la Sal.

Como vio que tenía que ir al Rucandio

con urgencia...

fue mi padre quien con su bicicleta 

compró los medicamentos 

y volvió con su bicicleta.

Dorita.

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