Rucandio es una mina de fósiles.
Hace dos veranos, paseando
por caminos forestales con Marisa
una maestra y química excepcional
llegamos a la conclusión
que la montaña que llamamos
la Larga está cuajada de ellos.
A mí me chiflaba ir a las tierras
con mis padres.
Mientras ellos trabajaban y disfrutaba
buscándolos.
Mis preferidos...las rinchonellas.
Tan pequeñas, tan graciosas.
Don Ignacio el cura de Huéspeda
tenía como para llenar un museo.
Me los enseñó.
Estaba preocupado sobre su destino.
A quien se los iba a dejar.
A mí de ninguna manera ...
me dijo literalmente por ser mujer.
Dorita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario