Mi madre quería acabar con esta pesadilla
yéndose a África.
La verdad es que mi abuela
fue una aguafiestas.
Primero un Jesuita de los de Oña
que catequizaba Rucandio
quería llevársela a San Sebastián
para que fuera educada con sus padres
puesto que a él le enviaban a Roma
y así sus padres no se quedaban solos
y mi madre adquiría una buena cultura.
Mi abuela dejar a mi madre...
nanay del peluquín.
Y después nada de África.
Dorita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario