jueves, 4 de diciembre de 2025

Escrito 49

 De la rabia el buen Antonio 

dejó embarazada a la Nuncia.

Seguía enamorado de mi madre.

Un día fue a la tierra donde 

estaba sayando arvejas 

y la dijo que la seguía queriendo.

Mi madre le respondió:

"Cumple con lo que has hecho".

La criatura llevó por nombre Antonio.

Acaba de morir el año pasado.

Mi padre por esas cosas de la vida

también se llama Antonio.

Dorita.

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