Mi tío en Burdeos
aprendió de todo.
Sobretodo de floricultura.
En Valladolid en la finca de los jesuitas
me enseñó mucho
del cultivo de las rosas.
Aprendí a injertar y sobre las más bellas
variedades.
Allí en Burdeos se aficionó a las ostras.
Iba con otros compañeros a cogerlas.
Al principio se las daba a ellos.
Cuando les cogió el gusto,
se acabaron los regalos.
Dorita.
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