viernes, 5 de diciembre de 2025

Escrito 59

 En segundo de bachillerato 

cuando finalmente fui capaz

de aprobar todo sin ayuda 

mi tío me regaló un precioso reloj azul.

Uno de los regalos que más alegría 

me ha hecho en la vida.

Después el Certina que mi madre 

me compró cuando me hice maestra.

Más tarde otro Certina automático,

el de la tortuga,

regalo de Jesús mi marido.

Recuerdo que lo tenía la Cenzano 

como una joya.

Cuando me lo regaló Jesús 

que lo había compartido 

muchos años atrás con su primer sueldo

no me lo podía creer.

Dorita.

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