De esto nunca se habló en casa.
Yo me enteré accidentalmente.
Resulta que estando ya trabajando
en Burgos,en mi academia,
fui a Medina de Pomar el domingo
para cuidar a mi abuela.
Mis padres pasaban el día en Rucandio.
Al salir de tomar un café con dirección
a casa vi como paraba un coche
y un señor mayor me dijo:
"¿Tu eres nieta de la señora Catalina?."
Le dije que sí.
Espera un poco . Aparcó y me invitó
a un café.
Parecía un hombre afable.
Me contó la historia de la viga.
Diciéndome que era uno de los que
compró ese ganado.
En casa me lo corroboraron.
Dorita.
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