domingo, 7 de diciembre de 2025

Escrito 69

 Nuestra vaca ratina 

era la mejor del mundo.

Mi abuela la adoraba.

La simpatía era mutua.

Estando en la cuadra,

en cuanto se acercaba a ella

mi abuela Catalina 

con prontitud y diligencia

se colocaba para dejarla pasar.

Cuando yo contemplaba este comportamiento 

mi abuela ya estaba completamente 

ciega.

Con las demás personas no actuaba 

así.

Daba abundante leche .

Con ella mi madre nos hacía quesos.

El sobrante lo vendía.

Tenía partos difíciles y parece

estar viendo sus parias colgando

durante muchos días.

Cuando nacían sus jatos

se ponían de pie inmediatamente 

y se iban buscando la pared de piedra

para chuparla.

Dorita.

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