domingo, 7 de diciembre de 2025

Escrito 70

 Entre las personas 

a quienes vendíamos leche

estaba mi vecina .

Tenía su casa colindante a mano derecha 

camino hacia la Iglesia.

La Julianeja que así la llamaban

por ser delgadísima,casi escuálida,

a diferencia de la Juliana

que era robusta y de carácter insoportable.

La Julianeja se solía quejar 

de que la leche se la cortaba 

con mucha frecuencia.

Mi madre y mi abuela...

ni caso .Las oía comentar que tenía 

la culpa ella por no limpiar adecuadamente 

el recipiente que traía para recogerla.

Del cubo de ordeñe pasaba directamente 

al recipiente.

Pero un día empezó a quejarse 

de que dejaba la botella a refrescar 

durante la noche y que se la bebían.

Claro los más cercanos nosotros.

Hasta que un día vieron como 

una culebra se escapaba después 

de quedarse satisfecha.

Dorita.

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