Tenía una fé ciega en nosotras,
las internas,de tal forma
que en una ocasión que tuvo que viajar.
No permitió que ninguna persona
nos cuidara.
Ella estaba encargada de las pequeñas.
Pues bien nosotras encargamos
a las externas toda clase de cosas
para hacer una gran fiesta esa noche.
Quedamos un poco desubicadas
otra niña y yo.
Pero íbamos a haber pasado
la noche charlando y riéndonos.
No nos fue posible porque nos quedamos
dormidas.
Cuando apareció la Iturriaga...
truenos,rayos y centellas.
Y es que en medio de noche apareció
la M.Maria Jesús Prieto alias la Churra
y se encontró con el percal.
Un desconcierto total y todas haciendo
lo que las venía en gana
menos las dos bellas durmientes.
Hacía nosotras todo eran elogios.
Dorita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario