jueves, 11 de diciembre de 2025

Escrito 88

 ♾️ Cargue con la culpa 

de no haber tenido la valentía 

de confesar que nosotras dos

también teníamos planeado pasar

la noche en vela.

Por esto y para no sentirme mal

creo que hoy soy una mujer valiente.

A lo mejor también por herencia.

Con quien tengo un pulso a muerte

es con la soberbia.

Y lo peor es que tampoco desde el exterior 

se me facilita el vencerlo.

Por ejemplo en la última misa

aquí en Santander el sacerdote 

quería cantar el "Santa María 

de la Esperanza"...

una canción que cantábamos

en la Enseñanza.

Como es muy mayor se le quebró la voz.

Me sentía mal por él y tomé el relevo

pero nadie me siguió 

porque no se la sabían.

Me quedó fenomenal y el cura 

empezó a aplaudir.

No sabía donde meterme.

Así que dije: "justo para conseguir 

la humildad".

Y el cura dijo:"como que no fuera

un problema universal".

No sé si me atreveré a volver a esa iglesia.

Dorita.

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