♾️ Cargue con la culpa
de no haber tenido la valentía
de confesar que nosotras dos
también teníamos planeado pasar
la noche en vela.
Por esto y para no sentirme mal
creo que hoy soy una mujer valiente.
A lo mejor también por herencia.
Con quien tengo un pulso a muerte
es con la soberbia.
Y lo peor es que tampoco desde el exterior
se me facilita el vencerlo.
Por ejemplo en la última misa
aquí en Santander el sacerdote
quería cantar el "Santa María
de la Esperanza"...
una canción que cantábamos
en la Enseñanza.
Como es muy mayor se le quebró la voz.
Me sentía mal por él y tomé el relevo
pero nadie me siguió
porque no se la sabían.
Me quedó fenomenal y el cura
empezó a aplaudir.
No sabía donde meterme.
Así que dije: "justo para conseguir
la humildad".
Y el cura dijo:"como que no fuera
un problema universal".
No sé si me atreveré a volver a esa iglesia.
Dorita.
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