Mi abuela me dijo
que le había dolido más
el dinero que tuvo que dar
por una segunda opinión
que por lo que pagó al joven cirujano.
La operación duró siete horas
y a mí abuela le fue entregado
un frasco de cristal con todas las piedras
extraídas.
Debió de hacer muy bien el trabajo
el muchacho porque Andresín ha muerto
a la respetable edad de noventa y tantos.
Es verdad que D.Benito le recomiendo
que en las comidas de vino nada,
sidra.
Durante el postoperatorio el resto
de los hijos reunieron el dinero necesario
recogiendo piñas en el monte
y bajando las a Poza de la Sal a vender.
En aquellos entonces eran muy apreciadas
para el encendido tanto de las chimeneas
como las cocinas económicas.
Dorita.
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