Lo recuerdo
como un borrón negro
del pasado.
La señora una pobre mujer
dominada por el hombre.
Este un caso perdido.
Le vi con estos ojitos
obligarle a probar un cigarro
al niño.
Un pequeño que no tendría
más de cuatro años.
Yo solo quería escaparme de allí.
Me acercaba a los terreros
y solo veía un desnivel que asustaba.
Pensaba:
"Si me arrimo un poco
me mato".
Las comidas serían buena.
Aquella señora era un encanto.
Lo que mejor recuerdo eran
sus ensaladas de tomate
con muchos ajos.
¡Deliciosas!.
Pocas veces he vuelto a pensar en ello.
alguna vez...hace años oi
que ella murió de cáncer.
De él escuché conversaciones
muy desagradables...
puterío.
¡Ah!.
Y también que se fue al país Vasco
y que allí frecuento
amistades peligrosas.
Después ya nada.
Dorita.
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