viernes, 5 de diciembre de 2025

Escrito 64

 El D.Ignacio que yo conocí 

era afable y buena persona.

En el pasado debió de tener carácter 

de eso no cabe duda.

Contaba mi abuela 

que alguna vez estuvo encargado 

de Rucandio,mientras se iba un cura

y venía otro.

Un buen día al terminar de decir misa

y ver qué lo que habían dado

los feligreses eran monedas pequeñas,

pero que iban a dar si después de la

guerra eran paupérrimos,

pues al salir fuera de la Iglesia 

lanzó todas las monedas por la barbacana

abajo.

Cuando yo le conocí era aficionado 

a la apicultura y cosechaba 

una mil de excelente calidad.

La vendía y mi madre se la compraba

para revenderla en el supermercado.

En una ocasión la mujer del botero

la llevó a Burgos a analizar 

porque no se fia s del cura y se llevó 

una sorpresa...la miel era excelente.

Dorita.

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