El primer domingo de octubre,
el día del Rosario,
pistoletazo de salida de la recogida de
manzanas.
De escuela nada.
Mayores y niños a coger manzanas.
Unos las de arriba y otros las del suelo.
Las de arriba en cajones de 45 kg.
Las de abajo en sacos para sidra.
Parte para casa y el resto para venderlas.
En aquellos entonces solían venir
de Andalucía y se las llevaban
en camiones.
Había una clase que llamábamos
"de la manteca" que eran deliciosas
y yo no sé porque han caído en desuso
y ya no queda ni un solo árbol de esa raza.
También otras llamadas"Espiriegas".
Estás no se han perdido porque
aún se pueden encontrar en montecillos
que han crecido a partir de tierras
abandonadas.
Y algún longevo árbol sigue dando
frutos.
Yo cogí el año pasado un cajón de ellas.
Dorita.
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